El Imparcial

Mmmmm….verbena de orgasmos… Orgía de caricias… Fiesta de besos…
Así es cada día contigo. 
Me excitas con tan solo una mirada. ¿Que digo con una mirada? Me excitas con tan solo pensar en ti.
Ahora, aquí, apunto de dormirme… Y no dejo de pensar en ti…

Ahora, aquí, desnudo en mi cama… La mente me transporta hasta ti…
Te veo en tu habitación, saliendo de la cama. Mirando la hora que muestra el despertador… Hay alguien más en tu cama, pero esta noche no soy yo. Sus ojos son azules. Y los míos no. Su pelo rubio. Y el mío… Bueno… El mío, no!! 

Veo cómo le besas y como te diriges hasta el baño.

Mientras esperas a que el vapor aparezca en el agua de la ducha, te miras en el espejo. Yo desde atrás veo tu espalda, tu culo, tus piernas. En el espejo veo tus ojos, tus labios, tus pechos.

.

Me invento ser un ente invisible. Me lo invento, porque es mi sueño. Me lo invento, porque quiero.

.

Quiero acariciar tu piel mientras te tocas tu despeinado pelo. Acariciar tus hombros y morder tu cuello. Quiero que notes mi erección buscando tu humedad.

.
El sonido del agua de la ducha te hace mirar hacia ella y observas el vapor subiendo hacia el cielo. 
Pero continúas frente al lavabo. Mirándote en el espejo. Con las manos apoyadas en la loza te inclinas hacia delante. Uhmmmm que hermosa visión desde mi posición. Que irresistible visión con esta, mi erección.
Me agarro con fuerza a tus caderas mientras te penetro de un solo empujón. 

.

Mientras,… el espejo se llena de vaho y te inclinas más y más sobre el lavabo. 

.

Noooo… No estoy tan solo, haciendote el amor…. Noooooo… Mi furia representa mucho más que eso. Te estoy dando todas mis energías. Te estoy dando todo mi empuje. Te estoy dando… Si. Si… Te lo voy a dar. Pero aún tendrás que esperar…

.
Te metes en la ducha… El agua caliente recorre tu piel…¿Lo notas? Soy yo, mi niña. Soy el agua que acaricia tu piel. El agua que juega con tu placer… Siiii… Oriéntame bien, dirígeme hacia el punto exacto. La presión exacta. La temperatura exacta… 

.
Uhmmmm… dejaré que pienses que eres tú quien te disfruta. Pero yo… Yo, soy el agua que te excita. Uhmmmm siiii…. Mantenme ahí… Solo un poco más. Siiii. 

.

Quiero ver tu cabeza cayendo hacia atrás. Tu mano, tirando de tu piel hacia tu ombligo. La otra… La otra… Con la otra sujétame… Soy tu ducha. Soy tu agua y quiero tu orgasmo. Si… Si… Lo quiero ver aparecer.

.
Ahora… Si, ahora. Noto cómo te tensas, noto como tú culito se endurece. Siiii. Dámelo, mientras yo, calentito, no dejo de lamer tu botoncito.

.
Me gusta mirarte a la cara mientras corres de placer. Mientras el placer te alcanza y te sobrepasa. Me gusta mirarte cuando suspiras y te relajas.
Cierra los ojos, mi niña. Te voy a enjabonar. Ahora soy tu esponja. Ahora soy yo, quien te dará mi gel.

.

Recorriendo tus pechos, tus axilas, tu cuello. Espuma. Soy espuma

.

Recorriendo tu vientre, tus muslos, tu sexo. Espuma. Soy espuma.

.

Recorriendo tu espalda, tu culo, tus piernas… Espuma. Me hago espuma para cubrir tu belleza y capturar tu sabor.

.
Sal… Sal de la ducha. Mírate… Mira tus curvas… Mira tus formas de mujer… No… No eres una top model… Y aún así…eres perfecta. 

.

Quiero hacerte fotos. Que las guardes solo para nuestros ojos.

.

Quiero inmortalizarte…para siempre, en mi corazón.
No. No vayas a tu cama. En ella no estoy yo. 

.
Vente a la mía. Ven. Aquí…Te esperaré.  

Podía haber sido verdad y de hecho lo fue, aunque me lo esté inventando

El Imparcial 

Restaurante de moda en Madrid. Para poder cenar en el, hay que reservar con varias semanas de antelación.     
  Está ubicado en el centro. En la calle Duque de Alba. Muy cerca del teatro de la Latina y de otros muchos lugares de ocio donde disfrutar antes o después de un buen espectáculo. 
 
Cualquier cosa de su carta es un manjar. Y la atención de sus camareras y camareros es muy simpática y profesional. 
El Sashimi de Salmón con Helado de Wasabi es espectacular. Tanto en presentación como en sabor. El helado, no deja indiferente. 

 
El Tartar de Atún, está muy rico. Presentación diferente y panecillo sugerente. Eso sí… Nada como el tartar que disfrute en La Orza, Toledo. Visita el plato pulsando aquí.

 El restaurante en sí es muy bonito y las mesas, aunque no muy separadas, tienen la distancia justa para poder sentir intimidad al conversar. En esta ocasión, como casi siempre, la conversación fue muy fluida y variada en cuanto a los temas que se hablaron. Calentándose hacia el final… Dando paso a promesas veladas de placeres en camino. 
Pero antes, no podíamos perdonar el postre. Tarta de Zanahoria. Esponjosa y exquisita. 

   
Un lugar donde ir acompañado de alguien adorable. 

El Imparcial. 

C/ Duque de Alba 4

Madrid, España. 

Los “me gusta” y “compartir”ayuda más de lo que imaginas y los comentarios me permiten saber tu opinión respecto a lo que hago.


Además, si te ha gustado, puedes seguirme para que WordPress te notifique en cuanto subo algo (aproximadamente un post a la semana)

Todas las fotografías por Rosaluma excepto donde lo indique.  

© Rosaluma. Todos los derechos Reservados.

Anuncios

L’Artisan Furansu 

Nunca he escuchado a los vecinos de arriba. Jamás. Hasta hoy. Precisamente cuando te tengo delante de mi, mirándome en silencio.
Nos reímos con una risita apagada y nerviosa. Te miro. Me miras. Bajas la cabeza… solo un instante, te busco, busco ese pez del que me hablaste, cálido, huidizo… Abro los ojos y ahí está, como tú decías, el cíclope de Cortázar. 
De repente lo siento, agudo como una punta de lanza, veloz como una culebra; ¿dónde se fue el olor a fruta madura? Yo solo siento las brasas del infierno. Desconcertado busco tus ojos. No llego a verlos. Un intenso dolor en el labio me hace despertar del trance, y allí estás, gorgona Medusa, respirando los vapores del Hades, traspasando mi cerebro con tus ojos en llamas…  

Fotografía de. upload.wikimedia.org

 De nada me servirá el escudo de Teseo. Intento dominar a las serpientes que me atacan y se esconden, noto el veneno inundando mi cuello, mi cabeza, mis brazos, mis brazos…. Con ellos sujeto los tuyos, con fuerza, y vuelvo a mirarte, furibunda… Correré el riesgo de convertirme en piedra… Pero no dejaré de mirarte… Silencio. Poco a poco el brillo terrible se apaga. La respiración se normaliza. Medusa se hunde poco a poco en su caverna. La tensión desaparece, por completo. Noto tu cuerpo inerte bajo el mío. Te miro. Me miras. Me miras con ojos vacíos y la boca entreabierta.  

fotografía de hoyesarte.com

 
Soy Teseo. Reclamo mi victoria. Porque ese triunfo mio no es sino tuyo, que has sabido llevarme del juego de niños con tiza y piedra a los mitos griegos tan antiguos como el fuego… fuego casi apagado, enanas blancas en tus ojos vacíos… 
Soy Teseo, y creo ver una sonrisa en esa boca entreabierta...

Texto original de Aker H. En desinteresada colaboración con Placeroral.

Tras cerrar el libro que estaba leyendo sobre Teseo, salí por la puerta norte de la estación de Shinjuku. La estación es la mas grande del mundo con un tránsito de gente de más de dos millones cada día. 

Tenía miedo a llegar tarde a la cita y había comenzado a ducharme dos horas antes. Una ducha antes de una cita es casi como una ceremonia. Siempre comienzo por rasurarme la cabeza. El poco pelo que aún queda en ella pide a gritos hacerlo desaparecer. La vibración de la maquina sobre mi cabeza me produce sensaciones placenteras. Es como una caricia recorriendo mi nuca, como la de unos dedos acariciandome, junto a las orejas. 

Pienso en Anaidari y sin dudarlo, le escribo un mensaje.

💬Rosaluma✨” Kon-nichiwa Anaidari (buenas tardes), solo dos horas mas y cenamos juntos.”

Abro el agua caliente de la ducha y la dejo correr. Busco una maquinilla de afeitar nueva y entro en la ducha. 

Aquí pasare un buen rato. Bajo el agua caliente me siento bien….me siento con la inspiración suficiente como para rasurar arriba y abajo. Con sumo cuidado abajo. Con sumo cuidado arriba.

Las maquinillas de afeitar japonesas no terminan de gustarme y me hacen ser mas precavido. 

Por fin he conseguido vestirme. 

Entre prenda y prenda no he dejado de mirar el movil. Por fin llega su mensaje.

💬Anaidari💠  “que un hombre entre en la ducha antes que yo, solo puede significar una cosa. Que llego tarde”

Al  salir del hotel Gracery Shinjuku en el barrio de Kabukicho, famoso por ser el que da cobijo al barrio rojo de Tokio, no pude evitar sentirme nervioso. Se acercaba el momento tan deseado. Conocer en persona a la chica de las estrellas. ..

Nos habíamos citado en un restaurante que “fusiona” cocina francesa y japonesa. Algo fuera de los estándares turísticos.  

Tras cruzar varias calles  y transitar por sus aceras alucinando con el barrio rojo y con el erotismo que emana de cada tubo de neón y de cada luminoso led, decidí no esperar en la puerta del restaurante y sin saber mas de dos palabras en japonés, me dirigí a los camareros.  

 

Konbanwa“. Dije. O eso al menos intenté (buenas noches) 

Watashi wa 2tsu no yoyaku o motte imasu, namae ni Anaidari.” (Tengo una reserva para dos personas a nombre de Anaidari). Me lo había aprendido de memoria sabiendo ya, que llegaría antes que ella al restaurante.

Me senté en un taburete en la barra, desde donde podía ver la calle. Intentaba mirar a cada chica que por un segundo aparecía ante mi vista a través de la hoja de cristal de la puerta. 

Ninguna se parecía a las fotos que Anaidari me había enviado al movil. Solo sabia que llevaría ,casi seguro… un vestido azul. 

Ya tenía a medio beber mi cerveza Kirin cuando su sonrisa me miro desde la calle y sus ojos me sonrieron…. No supe que hacer… ¿Acercarme a la puerta?… ¿Esperar a que entrara?… ¿Soltar la cerveza?…  ¿Saludarla con ella en la mano?… Mientras decidía,… ella ya había entrado, ya había dicho mi nombre y esperaba mis besos. 

No se si llegué a decir “estas preciosa” pero lo pensé. De eso estoy seguro.  

 Anaidari no es una chica de revista… Es mejor que eso.!! No es una chica con las medidas supuestamente perfectas,..Pero si deliciosas. Y tiene ángel. Tiene algo que hizo que la música del restaurante se apagara en mis oídos. Algo que me hacía temblar. Algo que me paralizaba y me excitaba al mismo tiempo. 

Todo a mi alrededor desapareció. Solo su cara, sus ojos, sus labios, sus hombros y el dibujo de sus pequeños pechos existían para mi.  

 La carta que el camarero había dejado sobre las mesas en algún momento que no acerté a observar. También era invisible para mi. 

Finalmente nos decidimos y comunicamos al camarero nuestra elección. 

Teníamos los platos ante nosotros y los palillos entre nuestros dedos. Como si del baile mas sensual se tratase, íbamos llevando la comida a nuestros labios. Yo debía estar haciéndolo también porque en mi plato había cada vez menos Tartare de Chicharro, jengibre y caviar de berenjena.  Pero no era consciente de mis movimientos. Toda mi atención, tanto la consciente como la inconsciente estaban puestas en el parpadeo de Anaidari. En su parpadeo mientras hablaba y masticaba.  

 El plato estaba delicioso. El sésamo y el caviar de berenjena acompañan muy bien al Chicharro. Muy recomendable. 

Habíamos pedido también atún que tardaba en llegar. A mi no me importaba. No tenía ninguna prisa. Todo lo contrario. No quería que la noche acabara nunca. 

Mientras seguíamos hablando, mi imaginación ya empezaba a funcionar y las sabanas blancas hacían su entrada en ella. Sábanas blancas casi tan blancas como la piel de Anaidari, casi tan blancas como su ropa interior. 

Intente centrarme en la cena, en lo que me decía. Quería memorizar cada palabra pronunciada, cada movimiento de sus labios. Quería poder revivir en sueños cada sensación con ella… Pero… Era su lencería la que veía. Miraba sus ojos y veía la lencería azul. Sus labios… Y todo se volvía rosa. Su piel… Miraba su piel y entonces imaginaba su lencería por el suelo. 

Procuré concentrarme en el Maguro (atún rojo). Pero era demasiado rojo como para no seguir imaginando. 

  

Okra y Ñame rallado o Natto con Sashimi de Atún. 

Este plato nos hizo hablar de el. Y gracias a eso mi concupiscente cerebro se relajó un poco. Anaidari lo definió muy bien. “Los ingredientes no se hablan. No tienen nada que contarse el uno al otro. Ni las texturas. Y se nota “. Terminamos por comernos solo el Atún y no con demasiado entusiasmo. Este plato es muy mejorable. 

  

Maki de Atún, Salmón, Corvina y guacamole. 

Decidimos dejar los demás ingredientes que afeaban al atún y terminar con el Maki. Comenzamos a jugar con el wasabi y la salsa de soja, pero pronto suprimimos tanto el guacamole como la soja para hacerlo solo con el wasabi. 

El Maki no necesitaba de más. Cada Maki llevaba los tres pescados. Personalmente prefiero un sabor en cada Maki. Me gusta mucho más poder saborear el atún, después el salmón y luego la corvina. Los tríos nunca han sido lo mío. 

  

Había que pedir los postres. Yo tenía clara que palabra debía salir de boca del camarero. Lo que no sabia era que elegiría Anaidari.

Ella se decantó por el Mascarpone y dulce de leche en dos temperaturas. Yo podía haber pedido lo mismo pero cuando el camarero nombró el bizcocho caliente de chocolate con helado de vainilla… No pude resistirme.

Mientras comíamos cada postre, no podía dejar de pensar en como sabrían los labios de Anaidari.

Deseaba terminar mi chocolate y salir del restaurante para besarla. Quería sentir su cuerpo. Quería notar sus pechos contra mi… Sus manos acariciandome.. Quería su aliento en mi boca… Sus gemidos parecían recorrer ya mi cuerpo….Me imaginaba buscando sus placeres por encima de la ropa. Sintiendo cada centímetro de su piel…
  

… No pude resistirme… No…. No al ver su cuello… Al ver esa vena que se hinchaba y serpenteaba desde su oreja a su clavícula… No debí hacerlo… Pero no pude resistirme… 

Me lance hacia ella… Con una mano la sujete suavemente del hombro… Con la otra… Inmovilice su cabeza acariciandole la nuca… Y no… No pude resistirme… Primero mis labios y después mi lengua recorrieron todo su cuello. Saboreando su perfume. Degustando su sudor. Chupando… Lamiendo… Chupando… Chupando… 

Y ella gimió… Gimió de placer. Momento que aproveche para clavarle mis colmillos y gritar de placer mientras absorbía el amor que llevaba dentro. El que tanto necesito.

Podía haber pasado en Tokio. Pero ocurrió en Madrid. España.

En el barrio de las letras. Calle Ventura de la Vega,15

L’Artisan Furansu Kitchen en Tripadvisor 

Los “me gusta” y “compartir”ayuda más de lo que imaginas y los comentarios me permiten saber tu opinión respecto a lo que hago.
Además, si te ha gustado, puedes seguirme para que WordPress te notifique en cuanto subo algo (aproximadamente un post a la semana)

Todas las fotografías por Rosaluma excepto donde lo indique

© 2015 Rosaluma todos los derechos reservados